Dios se hizo hombre y cargó sobre sí todo el pecado, «se vació a sí mismo, asumiendo una condición de siervo, convirtiéndose en semejante de los hombres; ‘Se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte y muerte de Cruz’». Esta es la vía del cristiano: abajarse como Jesús en la Cruz. Jesús, repitió el Papa, «se aniquiló a sí mismo, se hizo pecado por nosotros, Él que no conocía el pecado».
«Cuando vemos a Jesús en la Cruz… hay pinturas hermosas, pero la realidad es otra: estaba todo desgarrado, ensangrentado de nuestros pecados. Esta es la vía que Él tomó para vencer a la serpiente en su campo. Ver la Cruz de Jesús, pero no esas cruces artísticas, bien pintadas: hay que ver la realidad, lo que era la Cruz en esos tiempos. Y ver su recorrido y a Dios, que se aniquiló a sí mismo, se bajó para salvarnos. Esta también es la vía del cristiano. Si un cristiano quiere seguir adelante por la vida cristiana, debe abajarse, como se bajó Jesús. Es la vía de la humildad, sí, pero también hay que cargar sobre sí las humillaciones, como las cargó Jesús»”.
Con motivo de esta fiesta litúgica, nuestra Real Archicofradía celebra un Solemne besapie a Ntro. Padre Jesús Nazareno en la Iglesia Conventual de San Juan de Dios, los días 24 y 25 de Septiembre.